Su origen se remonta a 1298 y su consumo en la Ribagorza oriental está muy extendido.
Organizado por los carniceros locales, con la colaboración del consistorio, comarca y DPH, esta segunda fiesta busca el lanzamiento definitivo de la “coqueta”, una especie de croqueta elaborada con derivado de cerdo, pero carente de aditivos, que como ingredientes base tiene la sal, especias, harina, pan y manteca o anís en grano.
Durante la fiesta se reparten unas 3.000 raciones, siendo la mitad blancas y la otra, negras. Para agilizar el proceso, algunos años la pasta ya estará elaborada, con lo que las mandungueras –las que elaboran las coquetas-, sólo tienen que cocinarlas, bien asadas o a puchero; no obstante, se hace una demostración de cómo es el proceso de elaboración.
Entre las novedades incluidas cabe destacar un taller de coquetas para niños de edades comprendidas entre los 6 y 10 años.