La hípica es un deporte que se adapta a todas las posibilidades de los que aspiren a practicarla y que permite recorrer algunos de los enclaves más vistosos de la Ribagorza.
Uno de los lugares que hará delicias de los jinetes es la Sierra del Montsec. Cabalgar por los caminos que unen sus pueblos –Estall, Fet, Finestres,..-, permite contemplar las cristalinas aguas de las lagunas de Estaña o las ermitas que pueblan esta espectacular zona natural.
Para aquellos que deseen hacer sus primeros pinitos en el mundo de la hípica por la Ribagorza pueden acercarse al Rancho de Boca la Roca.
Existen recorridos sencillos, como el de Benabarre a Graus, pasando por el Mas d’Arp o la presa de Boca La Roca, o el de Benabarre a la ermita de las Ventosas y vuelta por Aler, en los que sólo se necesita invertir dos días.
Si el jinete sólo se anima a montar a caballo durante una jornada puede aprovechar, yendo de Benabarre a los lagos de Estaña y volver al punto de partida por Purroy de la Solana o a Laguarres bajando por el barranco de la Ternura y subir por Montfreda hasta Benabarre.